Si tienes animales de distintas especies en casa, aquí puedes aprender cómo tratarlos y mejorar la convivencia entre ellos. La doctora Sylvia Arrau, docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico, entrega importantes consejos.

 “Se llevan como el perro y el gato” es un dicho popular basado en la difícil relación entre el felino y el “mejor amigo del hombre”. Pero, la convivencia entre estos dos animales domésticos puede mejorar si los humanos seguimos unos simples pasos.

La médico veterinaria y docente de la Universidad del Pacífico, Sylvia Arrau, explica cuál es la clave para que estos dos seres, que parecen tener diferencias irreconciliables, logren una buena convivencia dentro de un mismo espacio.

“Un gato y un perro juntos no son un problema, todo lo contrario. Si se conocen desde hace tiempo se pueden adaptar bastante bien, logran respetar sus espacios y el comportamiento de cada uno se mantiene. El dueño solo debe respetar lo que corresponde a cada especie y a lo que cada mascota está acostumbrada. Por ejemplo, un perro necesita estar con su amo durante un cierto tiempo durante el día, interactuar con él, idealmente salir a pasear, caminar, jugar, etc. En cambio, el gato generalmente es más libre”, explica la Doctora en Ciencias Farmacéuticas.

Hoy en día cada vez es más común que las familias tengan más de una mascota. Entre las combinaciones más frecuentes se encuentran perro o gato con hurones, hamsters, cuyes, conejos o aves. El momento de la “presentación” entre las dos especies diferentes es clave para su relación posterior.

“La forma (de presentación) debe ser gradual y paulatina, de ratos cortos y se deben observar ambas reacciones. Es más fácil cuando las especies son mansas, con bajo perfil de agresividad. En el caso de los perros, con los animales asustadizos o mimados será más fácil la adaptación. Esto depende de qué especies se trate: un perro con un gato se pueden llevar bien, y también un gato o un perro con un hurón. Pero, por ejemplo, una chinchilla es de más difícil trato, y más si desde un inicio no ha interactuado con otras especies; esto es porque son animales depredadores”, señala la experta.

Es precisamente el instinto depredador el que puede causar problemas entre dos animales, pero hay casos emblemáticos donde esa característica casi ancestral desaparece para dar paso a fuertes amistades. “No cabe duda que si dos especies diferentes se crían juntas desde el inicio, la posibilidad de tener mejores interacciones entre ellas es bastante más alta. De todas maneras, tiene que haber una adaptación entre ellos, es decir, claros cambios de comportamiento de por lo menos una de ellas, especialmente si una de ellas es un animal no doméstico”, indica la docente de la Universidad del Pacífico.

La pelea eterna entre Silvestre y Piolín es un tipo de relación que se puede establecer entre un gato y un pájaro, pero esto no siempre es así. “La relación debe ser estable en el tiempo. También está el gato que interactúa con un búho cuando éste inicia sus vuelos y generan una relación permanente. La relación puede desarrollarse en forma espontánea o ser mediada por la presencia de un ser humano. También se ha dado entre animales adultos en la vida salvaje; por ejemplo, monos como aulladores machos y arañas, que normalmente pueden enfrentarse en la selva, pueden encontrarse y jugar”, ejemplifica Arrau.

¿Y cómo se reparte el cariño? Las mascotas suelen ser muy dominantes y quieren que el amo solo los mime a ellos. Cuando hay dos disputando ese cariño y tiempo, la convivencia puede tornarse complicada.

“Cada uno debe tener su propio espacio. Si es entre especies muy diferentes, es preferible usar jaulas amplias y apropiadas o espacios destinados especialmente para cada uno, sobre todo si realmente no son compatibles. Los cuidados son los mismos que corresponden a cada especie. El cariño se puede repartir, interactuar con cada uno en su espacio; solo depende de la disponibilidad de tiempo del dueño”, aclara Sylvia Arrau.

Para quien quiere tener más de una mascota, el perro es la mejor opción. Se lleva bien con casi todas las especies y además es uno de los animales más sociables.

“Los perros son seres muy entretenidos, ya que su sistema nervioso central les permite, hasta cierto punto, interpretar las reacciones de humanos y de otros animales. Esta característica hace que sea un buen compañero de seres humanos y de otras especies”, aclara la docente.

Es común la imagen del perro ovejero o la de un cachorro tratando de jugar con otros animales. No son excepciones a la regla. “Los perros son animales que pueden ser socializadores de otras especies más asustadizas y se adaptan bastante bien. Por ejemplo, pueden interactuar con bovinos, cabras, etc. También hay antecedentes de relaciones afiliativas entre mamíferos y delfines, como primates o perros y delfines”, puntualiza la médico veterinaria.

 

Cuidados al tener dos mascotas diferentes:

 –          El dueño debe respetar lo que corresponde a cada especie y lo que cada mascota está acostumbrada a hacer.

–          Se deben presentar ambos animales de forma gradual y paulatina, de ratos cortos y observar sus reacciones.

–          Se recomienda que ambas mascotas se conozcan desde pequeños. Si dos especies diferentes se crían juntas desde el inicio, la posibilidad de tener mejores interacciones entre ellas es mayor.

–          Cada mascota debe tener su propio espacio. Si son especies muy diferentes, es preferible usar jaulas amplias y apropiadas o espacios destinados especialmente para cada uno.

Fuente: Comunicaciones Universidad del Pacífico.

 

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